jueves 28 de mayo de 2020 - Edición Nº540

Reportes | 24 feb 2020

VAN YA SEIS MESES SIN INTERVENCIONES

Sigue sin poder abrirse la Unidad de Trasplante de Médula del Hospital de Niños

La demora en la adquisición de filtros para garantizar su bioseguridad lleva a que las intervenciones sean derivadas a un hospital privado de CABA


Por:
Nicolás Maldonado

La Unidad de Trasplante de Médula Osea del Hospital Sor María Ludovica, una de la dos únicas de su tipo en el país, hace ya seis meses que no realiza intervenciones. Desde que el año pasado se detectó un foco de contaminación que no permitía garantizar las condiciones de bioseguridad requeridas, este recurso valiosisímo permanece ocioso. Mientras tanto, frente a la demora para lograr su rehabilitación las nuevas autoridades del Ministerio de Salud han comenzado a derivar pacientes a centros privados de la Ciudad de Buenos Aires.

Este hecho, sumado a la aparición en la puerta de la Unidad de una faja de clausura que dejó sin espacio de trabajo a unos 15 miembros del equipo (enfermeros, técnicos de laboratorio y administrativos) hizo que esta semana algunos temieran lo peor: “Empezó a correr el rumor de que tienen que desmantelar el techo para controlar el foco de contaminación, y que eso podría tomar más de un año, algo que nos resulta llamativo porque en general es un tema que se resuelve cambiando las filtros de aire”, contó ayer personal del Hospital.

Sin embargo voceros del Ministerio de Salud bonaerense negaron de manera categórica que la sala Unidad vaya a cerrar. “La sala quedó fuera de servicio el año pasado y ya estaba en proceso de mantenimiento cuando asumió la gestión actual. Los filtros de aire necesarios para que vuelva a estar operativa ya se pidieron y tan pronto estén se va a solicitar la rehabilitación de la Unidad al CUCAIBA, que es la autoridad de control”, explicaron

La explicación oficial desmiente también lo dicho el mes pasado por las autoridades de la Unidad de Trasplantes, según las cuales la sala ya ha sido “reacondicionada y validada de forma completa para recibir pacientes” y que “sólo falta que el CUCAIBA responda una nota que se le envió para que firme la habilitación”.

Consultadas al respecto, las autoridades del CUCAIBA negaron ayer haber recibido ninguna solicitud de rehabilitación de la Unidad de Trasplante de Médula Osea del Hospital Ludovica desde que el año pasado se detectó un foco de aspegillus. Se trata de un hongo presente en el polvillo que contamina fácilmente las unidades de trasplante y que constituye para los pacientes una amenaza mortal.

Es justamente para evitar la presencia de microorganismos peligrosos como éste que la reglamentación para la habilitación de las unidades de trasplante exige que éstas cuenten con salas provistas con un sistema de aire con filtros capaces de controlar partículas de hasta 0,3 micrones y presurización en relación a los ambientes circundantes. Se trata de medidas de seguridad que ciertamente no pueden tomarse a la ligera considerando que allí son intervenidos niños inmunodeprimidos que pueden enfermarse con gran facilidad.

Lo cierto es que más allá de la demora de la adquisición de los filtros y las versiones cruzadas, la Unidad de Trasplante de Médula Osea del Hospital Ludovica ha venido perdiendo protagonismo a lo largo de los últimos años, algo que puede observarse en su desempeño. Y es que mientras que en 2017 se realizaron en ella 24 trasplantes; en 2018 fueron 15 y el año pasado apenas llegaron a 7, según se pudo averiguar.

Mientras se busca volver a rehabilitar la Unidad, desde el Ministerio de Salud resaltaron ayer que “el hecho de que no esté operativa no afecta la atención”. “Tenemos ya un dispositivo armado para que los pacientes que encuentren donantes puedan ser trasladados a otro establecimiento para garantizar su intervención. Las propias autoridades del Hospital se reunieron días atrás con varias familias para llevarles la tranquilidad de que va a ser así”.

Esas derivaciones, como se pudo averiguar, se están realizando al Hospital Italiano de Buenos Aires. Y es que el Garrahan, que junto al Ludovica son los únicos centros pediátricos con equipos de trasplante de médula del sistema público, no tendría capacidad para tomar más pacientes que los que ya se atienden en él.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
MÁS NOTICIAS